viernes, 12 de octubre de 2018

Los beneficios del porteo



Siempre que busco lo más beneficioso para mis hijos, me hago siempre la misma pregunta: qué es lo más natural? Pues el porteo es el sistema de transporte del bebé más antiguo y por tanto el más natural que existe.






¿Cuáles son los beneficios?




1. Favorece una crianza basada en el apego:

Nuestro bebé ha estado en nuestro vientre  9 meses, seguir en contacto con la mamá o el papá a través del porteo le hará sentirse lo más parecido a la etapa anterior: protegido, querido y seguro.

Seguirá escuchando los latidos del corazón de mamá o papá y seguirá estando en movimiento mientras ellos hacen sus actividades cotidianas (como cuando estaba en la tripa), lo que le ayudará a conciliar el sueño más rápidamente y de más larga duración.


2. Favorece la lactancia materna:
Está más cerca del pecho: con lo que la lactancia es más fácil, ya que se le ofrece más veces el pecho.

La madre también produce más hormonas (prolactina y oxitocina) favorables a la lactancia ya que siente a su bebé tan próximo.

3. Mejora el desarrollo neuroevolutivo del niño:

El porteo constituye una estimulación multisensorial, ayudando al sistema nervioso a activar sus funciones al máximo.

Un bebé en el carrito no recibe la misma cantidad de estímulos que un bebé porteado. En el portabebés, no sólo recibe estímulos visuales, sino que escucha la voz de la mamá, la huele y siente todo lo que ella siente.


¿Cómo portear?


Lo primero es elegir un fular o portabebé que respete la anatomía y fisiología del niño y del porteador. Hay distintos modelos y cada familia elige el que más se le adapte a sus necesidades y a la edad de su pequeño.



Los consejos más importantes son:



  • La altura ideal para llevar al bebé es aquella en la que puedas besarle la frente con facilidad para los más pequeños. Para los mayores, debes asegurarte de que su culete no esté más bajo que tu ombligo.

  • Colocar al bebé con las piernas abiertas y flexionadas (postura de la ranita), esta postura evita la displasia de cadera.


  • Su espalda debe tener la llamada forma “C”, parecida a la posición fetal. 
  • El fular debe sujetar bien la cabeza aunque con suavidad, sobre todo en recién nacidos o cuando están dormidos, ya que todavía no tienen suficiente fuerza en su cuello.

  • Debemos asegurarnos que la nariz está despejada para evitar la asfixia, por lo que mejor que la cara esté siempre visible.

  • Colocaremos la tripita del bebé en contacto con nuestro cuerpo. 

  • Y por ultimo, el peso debe recaer sobre sus nalgas, no sobre sus genitales.

Espero que con estos consejos os animéis a portear a vuestro bebé, él estará feliz os lo aseguro!!

http://www.fisioterapiabaron.com/osteopatia_pediatrica.htm

domingo, 3 de junio de 2018

La importancia del gateo

Cuántas veces una madre/padre ha escuchado esta frase, incluso de su pediatra. Much@s de mis pacientes me cuentan que le han contado que no pasa nada si su hij@ no gatea, que puede pasar directamente a caminar. Todos tenemos algún conocid@ que nos asegura que no gateó y que "no le ha pasado nada". Pero los que trabajamos cotidianamente con niñ@ sabemos lo realmente importante que es el gateo, y os voy a contar el por qué.







El gateo suele aparecer en torno al octavo mes, y es una fase psicomotriz muy importante para el desarrollo posterior de tu hij@. Se inicia de forma natural, siempre y cuando el bebé tenga espacio suficiente para desplazarse por la habitación. Le precede la fase de arrastre, por lo que yo invito a todos los padres a que jueguen con sus hijos en el suelo y le inicien en juegos boca abajo para que el bebé quiera arrastrarse, rodar, etc. 

El gateo es importante para:
  1. Conseguir una buena disociación de la cintura escapular y la cintura pélvica.
  2. Reptar y gatear realizando patrón cruzado (adelantando pierna y brazo contrarios) es una función neurológica que permite el desplazamiento corporal organizado y el equilibrio del cuerpo.
  3. Conecta los hemisferios cerebrales.
  4. Desarrolla el sistema vestibular y el sistema propioceptivo, que permiten al niño saber donde están las partes de su cuerpo.
  5. Mejora el equilibrio corporal al mantener 4 puntos de apoyo (manos y rodillas).
  6. Percibe el espacio en 3 dimensiones y mejora la visión, desarrollando la convergencia visual y el enfoque de los ojos.
  7. Desarrolla la coordinación oculo-manual y la distancia ojo-mano para posteriormente realizar la lectura y escritura.
  8. Completa la rotación interna de caderas para estabilizarse posteriormente de pie.
  9. Desarrolla los reflejos de caída y mecanismos de escapatoria.
  10. Mejora el tono muscular en piernas, tronco, brazos y cuello

Por todos estos motivos el niñ@ debe pasar por la fase del gateo, si no lo hace, aquí van algunas pautas para estimularlo:

  • Dar estímulos visuales o sonoros llamarán la atención del bebe, motivando así al desplazamiento.
  • Los niños suelen empezar a desplazarse mediante los brazos, por lo que animarle a que apoye las manos es un buen comienzo.
  • El niño debe aprender a balancearse de adelante hacia atrás para poder pasar de sentado a posición de gateo, mediante un empujoncito podemos enseñarle este paso.
  • Una vez tenga las manos apoyada le ayudaremos a que doble sus rodillas y dirigir sus  pies hacia atrás.
  • Y finalmente le ayudaremos a coordinar el movimiento entre manos y rodillas.
   
  Pero el consejo más importante que siempre digo es: no le ayudes a caminar si no ha gateado, me explico, a veces el peque con ayuda de algún mueble se pone solo de pie e incluso da algunos pasos pasando de mueble a mueble, esto se lo debemos permitir hacer porque lo ha querido hacer él solo. Pero no le debemos ayudar con nuestra mano a buscar otro sitio más lejano, es preferible que se tire al suelo y vaya gateando hasta su siguiente destino.



Carmen Barón. Fisioterapeuta y Osteópata Pediátrica.
Centro Fisioterapia Osteopatía Barón